Primeras experiencias con tu bebé

Momentos en familia

Los primeros días pueden ser difíciles y desorientados para los papás primerizos.
Es normal si aún no sabéis cuándo o cómo alimentar a vuestro bebé, qué hacer para que se duerma o os asustéis por algún detalle que veáis fuera de lo normal.
A continuación os damos una serie de consejos a tener en cuenta sobre el cuidado de tu bebé, pero para cualquier duda es recomendable consultar con vuestro médico de cabecera o al mismo pediatra del recién nacido.

Primeras experiencias con tu bebé

Cuando alimentas a tu bebé:
Es normal que en los primeros días de vida de tu bebé, éste sólo tenga energía para dormir y pierda un poco de peso, no debes preocuparte, está comenzando a adaptarse a su nuevo ambiente. También podrás observar que su piel tiene un tono amarillento, desaparecerá cuando empiece a alimentarse.

1-Los Gases.
Los bebés cuando empiezan a alimentarse tragan grandes cantidades de aire, así que debes ayudarle a desprender ese aire acumulado en forma de eructo. Una de las formas es sosteniéndole la cabecita, recostándola sobre tu hombro y dándole unas pequeñas palmaditas en la espalda. Otra forma, es colocar a tu bebé en sus pequeñas piernas semisentado con el tronco hacia adelante y la cabeza hacia abajo, aguatándolo por el abdomen, y darle unas palmaditas suaves sobre la espalda.

2-Las Deposiciones.
La primera vez que tu bebé evacue será en forma de una masa verde y negra de consistencia viscosa, llamada meconio. Son las primeras heces formadas en el intestino de tu bebé. Las próximas defecaciones comenzarán a variar según la alimentación que obtenga tu bebé.Será normal que después de cada comida el recién nacido tenga una evacuación y si éste está alimentado mediante el seno materno puede que no sean tan frecuentes y tarde varios días. En el caso que esté alimentando a tu bebé mediante tu pecho o con alguna leche de fórmula y veas que las heces de tu hijo no son de color verde amarillento y tienen una consistencia dura, puede que tenga estreñimiento. Te recomendamos que pidas cita con el pediatra y lo consultes. Debes saber que las evacuaciones de cada bebé son diferentes y que si tu recién nacido sigue teniendo ganas de comer, gana peso y se ve sano, es una buena señal de que todo va bien.

3-Regurgitaciones de tu bebé.
Después de cada comida es normal que en los primeros meses del bebé, éste pueda regurgitar. Ocurre cuando el bebé se ha alimentado demasiado o ha tragado mucho aire mientras comía y la comida no se ha digerido bien; volviendo desde el estómago a la boca. Son normales ya que suceden fundamentalmente porque su aparato digestivo aún es inmaduro. Con el paso del tiempo el aparato digestivo de tú bebé irá madurando y éste regurgitará menos.

A la hora de dormir:
Tu bebé no dormirá tanto como crees, suelen dormir entre unas 12 y 18 horas al día, así que es normal que las primera noches no duermas ninguna del tirón, ten paciencia. Los primeros días no es muy recomendable dejar dormir al bebé más de 3 o 4 horas seguidas, se recomienda despertarlo para alimentarlo. Si la cuna es muy grande, puede que tu recién nacido se sienta perdido en tanto espacio y le cueste más conciliar el sueño, así que puedes colocar unos cojines grandes a las barras de su cuna y hacer el espacio más pequeño y confortable para tu bebé. Intenta que duerma sólo en su cuna, ya que si se acostumbra a dormir con
vosotros, puede que tengas problemas para que se acomode a su camita. Si decides dormir junto al bebé en el lecho conyugal debes tomar preocupaciones por que existe el riesgo de que mientras tu bebé esté dormido, puedas aplastarlo. Cuando lo pongas a dormir en su camita, puedes estar cerca para que no crea que lo has abandonado o también dejar alguna luz encendida.

1- Por la noche.
Es clave seguir un ritual para que tu bebé se acostumbre a dormir a la misma hora cada noche; cantarle una nana, hablarle en voz bajita o acariciarle, son métodos que ayudarán a conciliar su sueño. Cuando a tu bebé le toque su toma nocturna, mantén la luz tenue para que vaya notando la diferencia entre el día y la noche, y una vez haya acabado no te quedes dormida con el en brazos, ya que a tu bebé puede llegarle la olor del pecho y le sería difícil negarse a tomar más. Ten en cuenta que los bebés antes de irse a dormir puede que lloren mucho o se duerman llorando, si estás a su lado y lo acaricias o meces su cuna, le ayudará a que se quede dormido antes. Ten paciencia e intenta hacer turnos con tu pareja para que se os haga más llevadero. No olvides mirar como está su pañal antes deacostarlo, ya que muchas veces la causa del llanto es por que está sucio. Si lo haces a mitad de la noche, no lo muevas mucho para no despertarlo.
A partir del cuarto mes más o menos ya no necesitará su toma de la noche, así que podrás descansar más seguido.

2-Durante el día.
Si acuestas a tu bebé durante el día, no le bajes las persianas o cierres las cortinas del todo, debe acostumbrarse a que no es de noche. Un paseo al aire libre a última
hora es una de las formas para que el pequeño concilie el sueño más rápido. Evita hacer actividades movidas o juegos antes de irse a la cama, le será más difícil coger su sueño. Piensa que el bebé no dormirá más horas si lo mantienes despierto más rato durante el día, por el contrario, tu bebé está atento a todo lo que ve y si lo mantienes activo y alterado durante el día, puede que por la noche le cueste más dormir o duerma peor.

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