Plan anti-mocos

Bienestar y salud

Plan anti-mocos

Asomarán, prácticamente, de octubre a junio por su naricilla. Los dichosos mocos acompañan a los niños durante el año escolar, provocándoles malestar y en ocasiones complicaciones como bronquitis u otitis. Prepárate para hacerles frente.

Un niño puede pasar entre cinco y ocho procesos respiratorios anuales. Si además tu pequeño no ha cumplido el año, ármate de paciencia porque los doce primeros meses de su vida son los más complicados, dado su sistema inmunológico aún está desarrollándose. Por tanto, como prevenir es mejor que curar, toma nota de estas recomendaciones que harán menos frecuentes los contagios.

Da el pecho a tu hijo el máximo tiempo posible. La leche materna contiene anticuerpos e inmunoglobulinas que le protegen frente a virus y bacterias y estimulan sus defensas.
Sigue rigurosamente el calendario vacunal de tu hijo y ponle las vacunas que te recomiende tu pediatra, aunque no estén financiadas por la Sanidad pública.
El lavado frecuente de manos es fundamental. Hazlo con frecuencia y siempre antes de coger al bebé, darle de comer y después de cambiarle el pañal.
No fumes en su presencia, ni en casa ni en el coche. Los niños expuestos al humo tienen un riesgo cuatro veces mayor de padecer neumonía o bronquitis.
Extrema la limpieza general de la casa y de sus juguetes y ventila todos los días las habitaciones.
Mantén una humedad relativa en casa y una temperatura en torno a 22 ºC.
Aumenta la ingesta de líquidos y el lavado nasal con suero fisiológico cuando esté acatarrado.
No expongas al niño a bruscos cambios de temperatura, pero tampoco le tengas en ambientes cerrados todo el día. Si hace frío, abrígale bien y sácale a pasear en las horas centrales.
No le lleves a la escuela infantil mientras tenga fiebre o tos. Aunque parezca que ya ha pasado lo peor, puede que no se le cure bien el resfriado, y además contagie a sus compañeros.
Ofrécele una dieta variada, rica en vitaminas A -presente en verduras-, C -en cítricos y hortalizas, cinc -en carnes y legumbres-, hierro -carnes, pescados, huevos y legumbres-. Y no olvides la cebolla, el ajo y el puerro, con propiedades mucolíticas y antisépticas.
Respeta a diario sus horas de sueño, tanto de día como de noche.

Compartir

Contenido relacionado: