Nuevos sentimientos

Desarrollo del bebé

Este es un tiempo de descubrimientos: nuevas habilidades, nueva independencia de los padres e incluso nuevas frustraciones, ya que empieza a conocer sus limitaciones. La mayoría de los niños está empezando a gatear.

Nuevos sentimientos

Durante el desarrollo del bebé aparecen nuevas habilidades…
Comienza a gatear.
Combina sílabas como si fueran palabras.
Coge objetos con las dos manos y los golpe.

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Se especialmente cariñosa y comprensiva con tu bebé en esta etapa, pero recuerda que debe ser una combinación de afecto con una dosis de firmeza.

Descubriendo la casa
Cuando el bebé comience a gatear, los padres tendrán que hacer todo un estudio sobre posibles peligros para el bebé. Resulta muy práctico para ello ponerse a cuatro patas uno mismo y recorrer la casa. Al fin y al cabo esa es la perspectiva del bebé. En esta etapa, frecuentemente, se aprecia un periodo de negativismo. Muchos niños ya comprenden la palabra "no" aunque todavía no la aceptan del todo, y se enrabietan o simplemente la ignoran

Sueño: ¿La vida sigue igual?
A esta edad el niño ya no se mueve sólo por sus necesidades fisiológicas, sino que ya entran en juego las relaciones que mantiene con los miembros de su familia. Ahora es consciente de que la vida sigue cuando él se va a dormir y le resulta más difícil aceptarlo, ya que tiende a sentirse marginado. Por otro lado si sus necesidades de afecto y atención no están satisfechas, será más reacio a irse a la cama. Este es el caso de padres que trabajan hasta tarde y ven menos a sus pequeños.

Si se despierta por las noches, ten paciencia y no dejes de consolarlo, pero procura ser breve. Debe ser una combinación de afecto con unas dosis de firmeza.
Deja la puerta abierta, si ves que eso le tranquiliza, y una pequeña luz. Haz de su dormitorio un lugar acogedor y pon su muñeco preferido o su chupete a su alcance para que los pueda coger cuando despierte.

Comunicación: La curiosidad y el temor a los desconocidos.
A esta edad tu bebé se siente atrapado entre la curiosidad sobre lo desconocido y la seguridad de lo conocido. Si por ejemplo un extraño entra en casa, muestra vacilación, pero si su madre está con él, se lanza sin miedo a explorar.

En esta nueva etapa comprobarás que tu pequeño está muy alerta a todo lo que ocurre a su alrededor. En este sentido, tu reacción será especialmente importante.
Recomienda a tus amistades que se acerquen poco a poco a tu bebé, sin forzarlo a que se abra enseguida. Lo más importante es que sienta tu apoyo para superar sus temores mucho más rápido.

Cognitivo: La frustración.
A esta edad los deseos de los bebés sobrepasan sus posibilidades. Esto les produce un sentimiento de impotencia, que se ve aún más alentado por las negativas y prohibiciones que se le imponen. Tu bebé es ahora capaz de enfadarse cuando siente frustración ante algo que desea hacer. Ante esto sólo se puede intentar que el pequeño aprenda a aceptar estas situaciones.

Las prohibiciones deben ser las justas e impuestas de una forma suave, evitando castigar su natural curiosidad.
Ten en cuenta que un bebé siente, de forma natural, mucha curiosidad, y que no puedes estar continuamente prohibiéndole tocar cosas.

Habilidades motrices: El gateo.
El bebé ha ido desarrollando todas las habilidades previas al gateo de forma que sus desplazamientos son ya más rápidos y están movidos por objetivos, como coger un objeto que está al otro lado de la habitación. Esto, unido a su también nueva capacidad de mantener imágenes en la mente, le impulsa a gatear en busca del objeto deseado.

Tiene un mayor equilibrio y puede moverse y girarse sin riesgo a perderlo. Ya se encuentra muy cómodo cuando está sentado.
Es capaz de ponerse en pie sujetándose a algo. Un bebé muy activo enseguida le coge el gusto a estar de pie, así que buscará en un primer momento todo tipo de soportes para sujetarse.
El hecho de saber ponerse en pie no quiere decir que sepa sentarse, por lo que después de estar de pie un rato puede que rompa a llorar. Debes enseñarle a sentarse de rodillas, si no se dejará caer y se puede hacer daño

Aprendizaje: Todo lo que sube tiene que bajar.
Ahora el bebé juega con sus juguetes y verás que los tira al suelo repetidas veces esperando que se los devuelvas. No está intentando poner a prueba la paciencia de sus padres, siente curiosidad por saber qué ocurre cuando lanza algo.

La continua participación de otra persona en el juego le produce una tremenda satisfacción.
Al niño le encantará si le propones distintas versiones del mismo juego. También puedes colocarle una papelera para que intente colarlos pues entrenará su puntería.

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