Feliz desde su cuna

Bienestar y salud

Para sentirse feliz, el niño necesita construir una buena autoestima, y tú eres una pieza clave en su desarrollo. Tus actitudes hacia él, le harán tener una buena o mala imagen de sí mismo.
Desde que nace, tú eres su gran referente en la vida. Todo lo que digas o hagas será grabado en su cabecita y en su corazón. Por tanto, ten en cuenta estas diez premisas para hacer de él un niño feliz y seguro.

Feliz desde su cuna

Comparte tiempo con él. Todos los estudios lo demuestran: lo que más reclaman los niños es la atención de sus padres. Quizás no dispongas de todo el tiempo que te gustaría, pero recuerda que la calidad vale más que la cantidad. En lugar de sentaros a ver la tele juntos, jugad con él, enseñadle a cocinar, llevadle de excursión...

Interésate por sus cosas. Pregúntale sobre sus juegos, aficiones, amigos… Infórmate a diario de cómo le ha ido en el cole. Y escúchale siempre que quiera compartir algo contigo.
No le compares con los demás. Una buena autoestima pasa por compararnos con nosotros mismos, para ir superándonos poco a poco.

Siéntete orgullosa con sus avances. Y, sobre todo, con los esfuerzos que hace para lograrlos.
Evita las discusiones con tu pareja delante de él. El consenso en la educación es fundamental.
Facilítale el contacto con otros niños. Llévale al campo, invita a sus amigos a casa, deja que acepte las invitaciones de ellos, organiza excursiones…
Acéptale con su propia personalidad. Somos diferentes: unos más valientes, otros más ágiles, otros más listos, otros más lentos…

Sé feliz tú también. La alegría familiar es básica para la felicidad personal. Está demostrado científicamente que existe una relación directa entre depresión materna y problemas de los hijos.
No prolongues tus enfados. Si se merece un castigo, pónselo, pero no alargues la expresión de tu disgusto. No por encerrarte en el enfado se “enterará” mejor. Sólo le creará la sensación de que lo que ha hecho no tiene arreglo y que no se merece que le perdonen; incluso puede sentir peligrar el amor de los padres hacia él, lo cual es muy doloroso para un niño.

Dile que le quieres. Todas las noches, antes de acostarle, comparte con él unos minutos para decirle lo mucho que le quieres, leerle un cuento o contarle una historia, y no olvides el beso de buenas noches. Nunca dejes que se acueste estando enfadada con él.

Compartir

Contenido relacionado: