El test de apgar

Bienestar y salud

El sistema inmunológico de tu bebé es muy débil y, por tanto, debes protegerle de ciertos gérmenes. Una de las medidas más eficaces para alejarle de virus y bacterias que circulan a su alrededor es esterilizar todo aquello que se lleve a la boca.

El test de apgar

La Asociación Española de Pediatría aconseja esterilizar las tetinas y biberones hasta que el bebé cumpla cuatro meses. Hasta entonces, su sistema inmunológico no puede defenderse de ciertos gérmenes por su inmadurez. Si tu hijo no ha tomado leche materna, está aún más desprotegido, sobre todo frente al rotavirus de la diarrea, ya de por sí peligroso. Pero cumplidos esos meses y salvo situaciones concretas, no deberías seguir esterilizando los utensilios de tu pequeño. Bastará con que los laves con agua y jabón o en el lavavajillas. De hecho, hay pediatras que mantienen que el exceso de higiene podría estar relacionado con el creciente aumento de alergias que se producen hoy, tanto en la infancia como en edad adulta.

De cualquier forma, antes de esterilizar, lo primero es lavar todos los elementos con agua caliente y jabón. Para limpiar el biberón por dentro, usa un cepillo. En el caso de las tetinas, dales la vuelta y limpia toda la leche que quede pegada. Aclara abundantemente con agua y esteriliza.

Luego, puedes optar por cualquiera de estos métodos:
- Esterilización tradicional. En este caso, basta con hervir todo en un cazo entre 10 y 15 minutos y dejarlo tapado hasta que tengas que usarlo.
En el microondas. Si colocas los biberones y tetinas en un recipiente con un poco de agua, los tapas y calientas a la máxima potencia durante 10 minutos, no habrá germen que se te resista. Eso sí, ten cuidado, ya que el microondas no distribuye el calor regularmente y la leche puede estar caliente por unas zonas y fría por otras. Si lo haces, agita el contenido antes de ofrecérselo a tu bebé y espera a que se reparta el calor.
- Esterilización eléctrica. Hoy en día es la más cómoda, práctica y recomendable, aunque también la menos económica, por el precio del esterilizador. Bastará con que metas los biberones limpios en la cesta del aparato, lo tapes y acciones el interruptor. Puedes dejarlos dentro hasta que los necesites.
En frío. Si te decantas por esta alternativa, mete los biberones en un recipiente de plástico y añade una solución química que encontrarás en tableta o líquido. Antes de tapar, asegúrate de que todo quede bien sumergido. Este proceso tarda 30 minutos en completarse. Puedes dejar los biberones más tiempo en la solución si quieres, pero saca las tetinas, pues la goma puede dañarse. No es necesario que los aclares. Si te molesta el olor que desprende la solución, usa agua embotellada.

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