El cólico del lactante o cómo poner a prueba la paciencia de los padres

Nutrición

“Se pasa horas llorando”, “lleva semanas así”, “no sabemos qué hacer”… seguro que has escuchado confesiones parecidas de tu hermana, una amiga o una compañera de trabajo, preocupadas por los accesos de llanto irrefrenable de su bebé. Hablan del casi indescifrable cólico del lactante, una de las causas estrella en las consultas de los pediatras.

El cólico del lactante o cómo poner a prueba la paciencia de los padres

¿Qué es?
La definición clásica -conocida como “la regla del 3” de Wessel- describe los cólicos del lactante como “episodios de llanto intenso y vigoroso al menos 3 horas al día, 3 días a la semana durante al menos 3 semanas en un bebé sano y bien alimentado”.

Además…
Los episodios de llanto son más frecuentes por la tarde-noche, ¡justo cuando más cansados solemos estar los padres!
Se suelen iniciar en torno a la tercera semana de vida para interrumpirse súbitamente en el tercer o cuarto mes (como máximo).
Se estima que lo padecen entre un 10 y un 30% de los lactantes.
salud del bebé consejos de salud colico del lactante El cólico del lactante o cómo poner a prueba la paciencia de los padres

¿Por qué se produce?
Podemos afirmar que es un cuadro de causa desconocida ya que aunque siempre se ha considerado que estos episodios de llanto se debían a dolores abdominales o molestias intestinales -de ahí que se le denomine cólico- existen otras posibles explicaciones:
Podría deberse a intolerancia o alergia a las proteínas de la leche de vaca, en cuyo caso has de saber que existen fórmulas infantiles hipoalergénicas semi-especiales para cubrir estas necesidades.
Otros autores relacionan el cólico con una manifestación de estrés acumulado durante el día o bien a un exceso de estímulos. Pero, ¿qué puede resultar estresante para un bebé? Es complicado saberlo pero puede ser una situación que se retroalimenta: el niño llora porque está molesto por algo, los padres se ponen nerviosos porque no entienden lo que pasa y transmiten ese nerviosismo al bebé.

¿Necesita medicación o tomar algún tipo de suplemento?
Como norma general, no. No obstante, cuando comiencen los síntomas debes llevarlo al médico para que lo reconozca y descarte cualquier tipo de dolencia o enfermedad. Si tu bebé sufre lo que llamamos un cólico del lactante, no deberá ingerir nada distinto de su dieta normal aunque, en ciertas ocasiones, el pediatra te pueda aconsejar cambiarle temporalmente la alimentación a una fórmula eficaz en el tratamiento de la sintomatología digestiva leve, como las Digest o Anticólico.
Estas fórmulas están especialmente diseñadas con nutrientes que aportan un efecto beneficioso demostrado en el tratamiento del cólico, como la reducción de tiempo de llanto o del exceso de gas abdominal, principalmente gracias a su alto contenido en beta palmitato y fibras prebióticas (GOS) o por su contenido reducido en lactosa.

Consejos para superar este bache trimestral
- Lo primero es descartar cualquier dolencia, visitad al pediatra y que os oriente al respecto.
- Si gana peso con normalidad y está contento durante el resto del día podéis estar tranquilos.
- Ayúdale a expulsar los gases después de cada toma.
- Mantén la calma, siempre. Paciencia.
- Comprueba que el entorno sea tranquilo y libre de estímulos -especialmente si es de noche-iluminando la estancia con luces tenues y empleando un volumen moderado.
- Si le estás dando el pecho no tomes café ni otras bebidas excitantes.
- Intenta que no permanezca en la cuna llorando. Mantén el contacto físico, tenlo en brazos, acarícialo y abrázalo para transmitirle paz y tranquilidad.
- El chupete puede ser un buen aliado, dáselo a probar.
- Anticípate al problema: si siempre arranca a llorar a la misma hora, salid antes a dar un paseo.
- No afrontéis solos el problema, pedid ayuda a vuestros familiares cercanos para detener ese círculo de llanto y nervios que se genera.
Y recuerda, lo bueno del cólico del lactante es que ¡tiene fecha de caducidad!

Compartir

Contenido relacionado: