El cambio del pañal

Bienestar y salud

¿Cuántas veces mojará el pañal? ¿Tengo que ponerle crema cada vez que le cambie? ¿Lo hago antes o después de la toma? Si tienes dudas, sobre cómo y cuándo cambiar el pañal a tu bebé, atenta a estas recomendaciones.
En su primer mes de vida, el niño debería mojar el pañal unas ocho veces al día, y si le amamantas, lo ensuciará con más frecuencia.
No escatimes en cambios, porque un pañal sucio le hará estar incómodo y puede irritarle la delicada piel del culito.

El cambio del pañal

La técnica

Lo primero que tienes que hacer es adquirir un cambiador que te facilite la maniobra, pues si lo haces en una cama o sobre el sofá, tu espalda se resentirá. Recuerda que serán muchas veces las que tengas que repetir la operación.
Cuando le quites el pañal sucio, usa una toallita húmeda o una esponja limpia y escurrida para asear la zona. Si es niña, hazlo de delante atrás para evitar que los gérmenes del ano pasen a la vagina. Si es un niño, limpia bien los testículos y la zona baja del pene, asegurándote de eliminar todos los restos de orina y heces.
Seca con una toalla suave, pero sin frotar, con pequeños toques. No es necesario que apliques crema protectora en cada cambio. Si observas que hay irritación o si tu hijo padece dermatitis del pañal, presta especial atención a la hidratación de la parte del muslo donde se ajusta el pañal, que se suele escocer con facilidad.
Coloca el pañal abierto bajo su espalda, levantando el culito subiéndole las dos piernas. Comprueba que las tiras adhesivas delanteras y traseras coinciden y pégalas, intentando que el pañal no quede ni demasiado apretado ni demasiado suelto.
Ten en cuenta

Si tu hijo ya ha cumplido tres meses, no le pierdas de vista cuando le cambies, pues puede sorprenderte con cualquier movimiento inesperado y sufrir una caída indeseada del cambiador.
Comprueba cuándo mancha el pañal, antes o después de la toma. Si tu bebé tiene facilidad para regurgitar con el estómago lleno, cámbiale antes de darle de comer. De lo contrario, hazlo después. Eso sí, deberías cambiárselo siempre al salir de paseo, después del baño y antes de acostarle.
Si has optado por pañales de gasa o de algodón, es decir, no desechables, tienes que lavarlos con jabón neutro para evitar que la piel de su culito se irrite.

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