Buenos hábitos para dormir

Desarrollo del bebé

Las horas que duerme, los despertares en medio de la noche, las siestas diurnas, el llanto antes de iniciar el sueño… Muchos son los aspectos que rodean una de las necesidades básicas de tu bebé.

Si quieres evitar problemas desde el inicio, pon en marcha este “plan dormilón”.

Lo primero que has de tener en cuenta es que hay bebés más dormilones que otros, como los hay que comen o se mueven más que otros, y todos son absolutamente normales.
Partiendo de esta base, lo cierto es que el sueño es, además de una necesidad, un hábito, y por tanto, requiere de cierto ritual para lograr instaurarlo con éxito.

Buenos hábitos para dormir

Algunas normas básicas

El ambiente en el que inicie el sueño tu bebé debe ser tranquilo y oscuro.
La temperatura de la habitación debe rondar los 17-20 ºC.
Establece una hora para acostarle y otra para levantarle, y no introduzcas variaciones muy amplias.
Marca una rutina: baño, cena, rato de relax y sueño. Y repítelo a diario. Poco a poco, él irá siendo capaz que todas las acciones anteriores indican que llega la hora de dormir.
Evita las actividades excitantes antes de meterle en la cuna. No le coloques frente a la televisión ni realices juegos que requieran mucha actividad física. Es mejor que le leas un cuento tranquilo, a media luz y ya en su cuarto.
Si llora al acostarle, acude a su lado y procura tranquilizarle, con palabras de cariño o cogiéndole para mecerle. Cuando lo hayas conseguido y antes de que se quede dormido, déjale suavemente en su cuna para que inicie el sueño en su cuna.
Procura que no duerma unas siestas diurnas muy prolongadas o a unas horas muy tardías, ya que interferirán con el sueño nocturno.
En el sueño nocturno, la habitación debe estar a oscuras y en silencio, y en las siestas diurnas tiene que haber algo de luz y no te obsesiones por los ruidos. Es importante que sepa diferenciar entre el día y la noche.

Compartir

Contenido relacionado: